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Seguramente todos tenéis una respuesta a esta pregunta: para estar en forma, para prepararnos para lograr nuestros objetivos, para mejorar… Sin embargo, lo cierto es que entrenar debería tener como principales objetivos por un lado adquirir el estado de forma deseado (ya sea para competir o no) y por el otro aprender a hacerlo lo mejor posible.

Alrededor de estos dos puntos existen varias creencias sobre las que construimos nuestras perspectivas y expectativas de rendimiento. La sociedad en la que vivimos, a diferencia de las sociedades anglosajonas, se basan en la seguridad y la certidumbre de consecución de resultados. Desde pequeños nos enseñan que hay una manera de hacer las cosas y que si lo hacemos “bien” lograremos el resultado esperado. En paralelo nos muestran que intentar hacer las cosas de forma diferente y no lograr el resultado debe aleccionarnos para no volver a salirnos del camino seguro. Incluso si lo hacemos diferente y logramos el resultado, la valoración es que hemos tenido suerte y que es mejor hacerlo de la forma “correcta”. En todo este proceso está implícito que si lo haces bien y no logras el resultado es porque en realidad no lo estabas haciendo como era necesario. No existe la opción “hacerlo bien y no lograr el resultado esperado”, esto es el fracaso máximo.

Así, de niños nos dicen que cojamos el vaso con las dos manos para que no se nos caiga cuando vamos a beber. A partir de este punto pueden pasar varias cosas:

1.     Cojo con dos manos y no se vierte agua -> consecuencia lógica que fija el aprendizaje que si lo hago bien obtengo un buen resultado. Principio de seguridad.

2.     Cojo con dos manos y se me cae agua -> no lo estoy haciendo bien porque es imposible que se caiga agua si lo estoy haciendo bien. No me estoy poniéndole el empeño necesario. Miedo al fracaso ya que puede ser que se me haya resbalado el vaso (no existe el 100% de seguridad de nada) pero me dicen que es mi culpa por no fijarme, me siento mal si pasa esto.

3.     Cojo con una mano y se me vierte el agua -> esto pasa por no hacer caso y salirte del camino. No volver a hacerlo, no se puede imaginar nuevas maneras porque pueden llevar al fracaso. No podemos estar seguros de hacerlo bien porque nadie lo hace así, entonces mejor ni intentarlo.

4.     Cojo con una mano y no se me cae agua -> he tenido suerte esta vez pero me he arriesgado mucho porque es más difícil de esta manera, mejor no vuelvo a probarlo no sea que se me caiga y tenga que vivir el punto 3.

Esta falsa idea de la seguridad y control de los procesos, se traduce en el entrenamiento y la competición en:

1.     Si entreno bien seguro compito bien y voy a lograré objetivos deseados.

2.     Hacer las cosas bien siempre tiene como recompensa lograr los objetivos (no se me cae el agua). Sentimiento de culpa cuando lo estoy haciendo todo bien y no logro el objetivo porque esto quiere decir que en realidad no “me estaba fijando”.

3.     Sentimiento que la “vida” te debe algo por haberlo hecho todo bien. Sentimiento de injusticia e incomprensión cuando la vida no te da lo que te debe.

4.     Máxima presión para lograr el objetivo porque es imposible no lograrlo si lo hago todo bien. No es posible que yo no lo logre cuando todo el mundo lo hace.

5.     Mayor dificultad para enfrentarse y adaptarse a los imprevistos y dificultades extra que seguro surgirán ya que no deberían aparecer si lo estoy haciendo todo de forma correcta.

Hay infinidad de factores que no dependen de nosotros y que determinarán nuestro rendimiento final, de manera que nosotros debemos preocuparnos de hacer lo mejor posible lo que depende de nosotros e intentar adaptarnos lo mejor posible a las condiciones sobre las que no tenemos el control (la mayoría).

Así es que entrenad siendo conscientes de que aún siendo necesario, no es garantía de nada. Disfrutad con lo que hacéis y no esperéis conseguir nada a cambio de vuestro esfuerzo. Citando una de las típicas frases-postureo: el camino debería ser el premio.

En el siguiente artículo reflexionaremos acerca de cómo nos enfrentamos a la competición/reto a partir de nuestro entrenamiento.  


Tino Bermejo